Entre las sábanas y la espuma

Como quien conoce el rito, 
volamos más allá del fin;
el pretexto: un respiro,
y no volvimos
 a ser los mismos.

Vestidos sólo de tacto,
la inocencia aún en los labios,
lo que tanto estuvimos buscando
después de todo 
nos encontró.

Es que fuera de nosotros,
sin ningún pliegue por descubrir,
negamos aquellos monstruos 
que nos solían 
mentir.
 
Nuestros silencios se quedaron 
en un rincón, 
el sabor del aire cambió.

Yo aferrado a tu corazón,
tú envolviéndome con tus piernas, 
ay amor, dije yo:
No quiero desprenderme de tu belleza

Que esta batalla no tenga tregua 

No sé si tu fuiste luna 
y a mi me tocó ser el mar 
pero la impronta de una marea quedó allí:
entre las sábanas y la espuma,
diciendo tú: no quiero marcharme nunca.

Comentarios

Entradas populares